sábado, 30 de abril de 2011

La mesa está servida

Ayer asistimos a la inauguración de la exposición La mesa está servida, con que la Sala Conca de La Laguna (Tenerife) inicia una nueva etapa.  Vayan algunas instantáneas de la exposición que, aunque no sean de mucha calidad técnica, son un inestimable documento de los aconteceres artísticos de esta isla.

Azucena, el alma de la exposición 

Gonzalo Díaz, propietario de la Sala Conca y artífice del proyecto

Algunas piezas expuestas

El poeta Arturo Maccanti se encargó de hacer una bella presentación. A la derecha Gonzalo Díaz

Algunos asistentes a la inauguración cambian impresiones

Fina, Arturo...y María José 

Domingo Vega (de frente) Carlos Pinto (de espaldas)

Grupo de asistentes al acto

Maica

Escuchando la presentación

Sergio y yo ante uno de mis cuadros expuestos

viernes, 29 de abril de 2011

Su cráneo está servido

Loli Iñiguez. Su cráneo está servido, 1992. Óleo sobre lienzo 100X73cm.

La Sala Conca de La Laguna Inaugura hoy una nueva etapa con una nueva exposición titulada La mesa está servida. Es una coincidencia que yo tuviese este cuadro, pintado en 1992 con un título similar que va a formar parte de la exposición.
Tengo por costumbre, cada vez que pongo una foto de alguno de mis cuadros, escribir alguna historia relacionada con ellos. En este caso puedo contarles que el cuadro  está basado en un sueño:
Soñé que iba a un bar donde había gran cantidad de gente, el ambiente era nocturno, lleno de humo. La gente pedía el plato típico del lugar que consistía en un diminuto cráneo servido con una salsa... en un plato pequeño...
No me paro a hacer ningún análisis de la parte personal del sueño que evocaba a mi padre, fallecido muchos años atras; simplemente decir que, por las fechas de este sueño, yo estaba haciendo mi tesis doctoral y su contenido guarda relación con contenidos de la misma como por ejemplo con uno de los significados del simbolo de la calavera, la inmortalidad . Cuando el hombre muere y es enterrado ¿qué partes de su cuerpo sobreviven al paso de los años? los huesos y, por excelencia, el cráneo.